La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Por unas ancianidades, sin enfermedades.
Esta es, mi oración, al Padre eterno:
“Enséñales, a todos los habitantes del mundo, que sus ancianidades, en el mundo, no tienen, el por qué, significar, necesariamente, unas enfermedades inevitables, es decir, haz huir, del mundo, a los carros de fuego, a millones de ancianos, del mundo entero, completamente sanos, o sin sufrir, ninguna enfermedad, de por medio”.