La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
¿Qué es lo mejor?
¿Qué persista, el mal, o que desaparezca, el mal, de la Creación, entera?
Es decir…¿Qué es lo mejor?
¿Qué persista, la existencia, de cadáveres humanos, dentro de la Creación, o que dejen de existir, todos los cadáveres humanos, de la Creación?
Pues bien, Jesucristo con su resurrección, de entre los muertos, al tercer día, anticipó, la ausencia final, de la existencia, de cualquier cadáver humano, dentro del planeta Tierra, y por tanto, esta es mi oración, al Padre eterno:
“Que toda persona, que muera en el mundo, desde ahora, resucite, de entre los muertos, al cabo, de unos breves segundos, de estar muerta, y por tanto, su cadáver, se vuelva, completamente invisible, en el mundo, tras esos breves segundos, de estar fallecida”
“Y que, todo cadáver humano, existente, en el mundo, a lo largo, de estos últimos, diez mil años, sea resucitado, a su vida eterna, por medio, de tu poder, y por tanto, ese cadáver humano, sea convertido, en un diamante, de dureza máxima, del Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad”.
Padre eterno: “¡¡¡Haz famosa, a la persona de Jesucristo, en el mundo entero, por causa, de este asunto!!!”