La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
¿Qué nos podrá separar, del amor de Cristo…?
Es decir: ¿Qué nos podrá separar, de nuestra, segura salvación, a un carro de fuego, nube, o nave celestial, y de nuestra posterior, vida de eterna, cosmonauta, huido del mundo, y viajero, libre, por toda la Creación?
Nada, nada, nos podrá separar, de esa salvación, a un carro de fuego, nube, o nave celestial (Amor de Cristo), porque, absolutamente, todas las vidas, de todos los discípulos de Jesucristo, están regidas, únicamente, por el argumento, del salmo, 91, o por el argumento, del salmo, 71, y por tanto, poseen, unas vidas inmortales, o unas vidas eternas, que ninguna otra persona, puede dar, una muerte cadavérica, jamás.
¡¡¡Y por tanto, ningún mártir de Jesucristo, fue separado, de este amor, salvador, de Jesucristo, jamás!!!