La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Quien crea en Jesucristo….
No morirá, jamás, esa persona, sino, que el último día, de su estancia en el mundo, desaparecerá, de la vista de todos, sin dejar, por tanto, ningún rastro suyo, esa persona, en el mundo, y por tanto, será arrebatada, por Jesucristo, al interior de un Carro de fuego, Nube, u ovni piramidal, esa persona…
Vivirá, para siempre, es decir, se convertirá, en un cosmonauta del Dios Trinidad, viajero, libre, por toda la Creación, y con su única casa, permanente, en la Eternidad, Padre, o la nada….
Aunque esa persona, coma, cualquier veneno, ese veneno, jamás le podrá causar, la muerte cadavérica.
Si sufre, esa persona, exactamente igual, que Jesucristo, sin pasarse, y sin quedarse corto, se redimirá, esa persona, se santificará, esa persona, por completo, y por tanto, conquistará, esa persona, una vida eterna de cosmonauta, completamente libre, de cualquier mal…
En su vida de cosmonauta, esa persona, jamás, volverá a padecer, ni hambre de alimentos, ni sed de agua, pues la dureza, de esa persona, podrá oscilar, libremente, entre una dureza máxima, y una dureza mínima, completamente saludable, incompatible, con el hambre de alimentos, y la sed, de agua.