La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Renunciar al mundo, para poder seguir a Jesucristo.
Si una persona, no renuncia completamente, a su estancia, en el interior tenebroso del planeta Tierra (Mundo), es imposible, que esa persona, sea una persona, seguidora de Jesucristo.
Porque, el seguir a Jesucristo, por parte de una persona, significa, el amar, esa persona, a su libertad completa, dentro de toda la Creación, después de huir, del mundo, completamente viva, a los Carros de fuego, Nubes, o pirámides voladoras, como el profeta Elías, ante los ojos del profeta Eliseo.
Y por tanto, si una persona, no renuncia completamente, a dejar, un cadáver suyo, en el interior del planeta Tierra, pudriéndose, en una tumba, de una manera, indefinida…
¡¡¡No puede ser, un seguidor de Jesucristo, de ningún modo!!!
Porque:
Renunciar al mundo (planeta Tierra) = Renunciar uno mismo = Renunciar a dejar un cadáver, en el planeta Tierra, pudriéndose, de forma, indefinida, en una tumba.