La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
S. Pablo, y el cumplimiento del salmo 91.
Pablo de Tarso, una vez, que le fue revelada, la Verdad, o el Evangelio eterno, que hasta entonces, desconocía completamente, se dedicó, en el mundo, a propagar, esa Verdad, o ese Evangelio eterno, a todos los habitantes del mundo, que pudo (S, Pablo, salvador, de los habitantes del mundo), y se dedicó, asimismo, a terminar de beberse, toda la sangre derramada por Cristo, que le restaba, por beber, es decir, s. Pablo, se dedicó, a sufrir, en el mundo, una cierta cantidad finita de sufrimiento, [X], por medio, de la cual, adquiría el derecho, a no tener que sufrir, jamás, ninguna cantidad de sufrimiento, más.
S. Pablo + [El sufrimiento, [X]] = [S. Pablo, libre del sufrimiento, para siempre]
[X] = [[R] (Sufrimientos de Jesucristo) – [Todo lo que había sufrido, s. Pablo, previamente, en el mundo, a lo largo, de los ochenta siglos anteriores]]
Y mientras, s. Pablo, se dedicaba, a esta labor, en el mundo, la persona, de s. Pablo, se gozó, asimismo, de una cierta vida, eterna, extraterrestre, viajera libre, por toda la Creación, por medio, de sus raptos, a los interiores de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, y sus viajes, correspondientes, de ida y de vuelta, al Reino de los cielos.
Y por tanto, la vida de s. Pablo, estuvo regida, siempre, por el cumplimiento del salmo 91, de manera, aunque s. Pablo, llego a sufrir apedreamientos, naufragios, persecuciones de todo tipo, mordeduras de víboras, etc., etc., etc., su vida, en realidad, no corrió jamás, peligro de muerte, pues su vida, se gozó, siempre, de la protección divina, todopoderosa, que describe, el argumento del salmo, 91.