La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Cristo vive en mí.
¿Qué quiso decir, S. Pablo, con estas palabras, es decir, que significaba Jesucristo, para S. Pablo?
Pues para S. Pablo, Jesucristo, significaba, su libertad total de movimientos, dentro de toda la Creación, ó su libertad total de movimientos, dentro de todo el Cosmos, y por tanto, el establecimiento de su casa perenne, en el Cielo (Hijo), y la Eternidad (Padre), que le garantizaba, el alcanzar su eterna juventud, plenamente, eso sí, conquistada justamente, por medio de soportar una cierta cantidad de sufrimientos previos, llamada, Redención, [R], ó sufrimientos totales de un Jesucristo, ya crucificado, ya resucitado, pero vivo.
Y por tanto, cuando S. Pablo, sufría cualquier desgracia, se alegraba mucho interiormente, porque sabía, que ya le quedaba menos, por terminar de completar, el 100 %, del total de su Redención, [R].
Y por tanto, cuando S. Pablo, hablaba de las futuras venidas de Cristo, bien a su vida personal, ó bien, a las vidas de sus Iglesias (Personas, evangelizadas, por él mismo), S. Pablo, hablaba en realidad, de sus futuros contactos personales (Ó los contactos de los fieles de sus Iglesias), con los ángeles tripulantes de los Ovnis diamantinos, ó Nubes, del Reino de los cielos (Dioses ó diosas, que evangelizaron también, a los mayas, a los egipcios, y a otros pueblos), que le garantizaban a él mismo, y a sus fieles de sus Iglesias, el viajar, sanos y salvos, hacia la vida eterna del Reino de los cielos.
Es decir, que la potente luz, que descabalgó a Pablo de Tarso, fue en realidad, un Ovni diamantino ó Nube, del Reino de los cielos, que es ó representa, precisamente, la luz de Cristo, que ilumina al mundo.
Ó sea, que para S. Pablo, Jesucristo, significaba, su Camino vivo y seguro, hacia el Padre, desde el mundo (Planeta Tierra), la Verdad de la Creación ó el Cosmos, y su eterna juventud, ó su vida eterna, garantizada por esa Verdad de la Creación, y por tanto, cuando Jesucristo, habitaba en el interior de S. Pablo, en el interior de S. Pablo, habitaba en realidad, su salvación personal (Huida sana y salva, hacia el Reino de los cielos), y el completar en su vida eterna, el 100 % de su Redención, [R], ó sea, el completar el final de su estancia, en el planeta Tierra ó mundo, para siempre.
Conclusión:
¡¡¡El Padre eterno, a toda persona, que como S. Pablo, esté dispuesta a terminar de completar, el 100 % de su redención, personal, [R], le concede sin dudar, su eterna juventud, su vida eterna, su vida sin final, ó su vida sin sepultura, en el planeta Tierra (Vida resucitada, en Cristo), y por tanto, el Padre eterno, protege a esa persona, de todo mal verdadero, ó mal mortal, con todo su infinito poder!!!
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