La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Hechos milagrosos, y hechos, no milagrosos.
¿Qué es, un hecho, no milagroso?
Pues, es, un hecho, del Cosmos, regido, por una Explosión, o Termodinámica natural (+ T), es decir, un hecho, no milagroso, es un hecho del Cosmos, que tiende a convertirse, todo él, siempre, en fuego.
¿Y que es, un hecho milagroso, del Cosmos, como, por ejemplo, la conversión del agua, en vino, el andar, encima del mar, una persona, la multiplicación, de unos panes o unos peces, la curación de un paralítico, la curación de un ciego, la curación de una enfermedad cancerosa, o la resurrección, de un cadáver humano, a una vida inmortal?
Pues, es, un hecho del Cosmos, regido, por una Implosión, o termodinámica inversa (- T), o bien, si se quiere, es el Cosmos, tendiendo a convertirse, en diamante (Tetraedro regular, perfecto = Dios Trinidad).
Así pues:
Química cuántica = Hechos, no milagrosos.
Química relativista = ¡¡¡Hechos milagrosos!!!
¡¡¡Y por tanto, la única diferencia, que existe, entre, no hacer milagros, o no saber, hacer milagros, y hacer milagros, o saber, hacer milagros, es o consiste, en no saber dominar, o saber dominar, a la Química relativista, catalizada, siempre, por el Tetraedro, buscando incansable a su geometría perfecta.