La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Ser igual a Dios.
Cualquier persona, es igual a Dios, sí, y solo sí, esa persona, cualquiera, es, plenamente feliz, es decir, si esa persona, cualquiera, duerme, un sueño, plenamente feliz, sin argumento, alguno.
Y por tanto, resulta, totalmente injusto, el que, a una persona, no plenamente feliz, se la considere, igual a Dios, de ningún modo, por parte, otras personas.
Llámese, esa persona, Jesucristo, Elías, María, o “fulanito de tal”.
Ya posea, esa persona, la ciencia perfecta, del Evangelio, que lo sabe, todo.