La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Ser mortal, y morir, inevitablemente.
Las personas, somos, unos diamantes, cuyas durezas, pueden oscilar, libremente, entre una dureza máxima (Personas = Dios), y una dureza mínima (Personas = moribundas).
Pues bien, si los diamantes, se reblandecen, hasta el máximo, se parten, en dos partes, y por tanto, las personas, se mueren, o fallecen, en ese caso.
Pero, si los diamantes humanos, poseen, siempre, un grado de dureza, lo suficientemente grande, de forma perpetua, jamás se pueden partir, en dos partes, y por tanto, las personas, en este caso, somos inmortales, incorruptibles, o eternas.
¿Y esto, que significa?
Pues, que aunque, las personas, podamos ser mortales, potencialmente, si nuestros diamantes, se reblandecen hasta el máximo, todo eso, las personas, con nuestra ciencia, o con nuestra inteligencia, lo podemos evitar, perfectamente, siempre, por medio, de aprender, a solidificar, a nuestros diamantes, por medio, de una fuerza implosiva, adecuada.