La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Ser, o no ser, cristiano.
Quién cumple con la ley de Moisés, a rajatabla, y después de esto, rechaza la salvación, que le propone Jesucristo (Su conversión un cosmonauta del Reino de los cielos), después de haberla conocido, perfectamente, esa persona, será un seguidor de Moisés, pero no será nunca, un seguidor de Jesucristo, y por tanto, su vida, continuará sumida, en el pecado original.
Quién cumple la ley de Moisés, a rajatabla, y después de esto, rechaza completamente, a su vida dolorosa, o a su vida sufrida, podrá decir, acaso, que es un discípulo de Moisés, pero no podrá decir, jamás, que es un seguidor de Jesucristo, y por tanto, su vida, seguirá sumida, bajo el pecado original.
Pero quién abraza, a la salvación, de Jesucristo (Su conversión final, en un cosmonauta, del Reino de los cielos), y quien, no rechaza, a su redención sufrida, que le propone Jesucristo, ([R] = Sufrir mucho de Jesucristo = Vida eterna), esa persona, aunque no cumpla, con la ley de Moisés, en absoluto, se podrá llamar, a sí misma, persona cristiana, libre de pecado original, o persona, seguidora de Jesucristo.
Y por este motivo, San Pablo, llamaba a la ley de Moisés, la ley del pecado original, y de la muerte.
Y por este motivo, San Pablo, afirmaba, que la Ley de Cristo (Salvación + Redención), liberaba, a las personas, de la ley del. Pecado original, y de la muerte, Sencillamente, porque la ley de Cristo, conduce a las personas, a una vida eterna, de cosmonautas, libres, viajeros e inmortales, dominadores de toda la Creación (Ley vencedora de la carne maligna, que genera hambre y sed de agua, en las personas), y la ley de Moisés, es totalmente incapaz, de conducir a las personas, a esta vida eterna de cosmonautas, dominadores, de toda la Creación (Incapaz de vencer a la carne maligna, que genera hambre y sed de agua, en las personas).
¿Quién cumple, con la ley de Cristo, es decir, quién está libre del pecado original?
Toda aquella persona, que sufre, aunque, ese sufrimiento, consista simplemente, en un sencillo dolor de muelas, y toda aquella persona, que abandona el mundo, sin dejar, ningún cadáver suyo, en dicho mundo (Es decir, lo mismo que hizo Jesucristo).
¡¡¡Esta persona santa, conquistará, algún día, una carne, que no le generará, ni hambre de alimentos, ni sed de agua, es decir, una carne benigna de Jesucristo, inmortal, o un Cuerpo de Cristo, como premio final, a su carrera, dentro del mundo!!!
Y aquella persona, que rechaza la ley de Cristo, por completo, después de haberla conocido, perfectamente, y que solo se acoge, por tanto, a la ley de Moisés, conquistará, sin duda alguna, un cadáver suyo, dentro de un cementerio terrestre, como premio final, a su carrera, dentro del mundo.
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