La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Ser testigos, de la resurrección, de una persona muerta.
Unas personas, son testigos, de la resurrección de una persona, muerta, si, por ejemplo, esas personas, asisten, al velatorio, del cadáver maloliente, de una persona, fallecida, hace tiempo, y de pronto, ese cadáver, maloliente, se les vuelve, completamente invisible, ante, sus ojos, es decir, si la idea, acerca de ese cadáver, la dejan de pensar, sus inteligencias, de forma instantánea.
Y por tanto, esa persona, que en ese momento, acaba de resucitar, ante los ojos, de estas personas, testigos, de forma instantánea, ya solo se hace visible, dentro de un carro de fuego, nube, nave celestial, u ovni, nada más, y nunca, nunca, nunca, en el mismo mundo.