La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Seres dormidos y seres despiertos.
Desde, que las personas, conocieron, por primera vez, a la existencia, de un cadáver humano, identificaron erróneamente, a partir de entonces, la aparente quietud de la materia, con la materia muerta, y a la materia, en movimiento, con la materia viva.
¡¡¡Error inmenso!!!
¿Por qué, motivo?
Por todos estos motivos:
1º Un cadáver humano, no es en absoluto, por dentro, un objeto físico, quieto, sino, más bien, todo lo contrario, pues un cadáver humano, es por dentro, un objeto físico, hecho de una grandísima cantidad de movimientos internos, muchísimos movimientos más, que los movimientos internos, que posee, una persona viva.
2º Porque, los objetos físicos, quietos de verdad (Es decir, no los cadáveres humanos, siempre, muy móviles), como por ejemplo, el diamante, todos los minerales, y todos los vegetales, no son unos cadáveres, sino, más bien, son unos objetos físicos, DORMIDOS, y despertando, poco a poco, de un sueño, muy feliz.
Es decir:
Materia, realmente quieta = Minerales, vegetales, etc. = Materia dormida, y no, materia muerta = Vida diamantina.
Materia, muy móvil = Cadáveres humanos = Materia muy despierta = Vida no diamantina.
Personas completamente dormidas = Personas, completamente quietas = Personas, convertidas en diamantes, y por tanto, personas poseedoras, de unas vidas eternas.