La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Si Dios, fuera un criminal…..
Es decir, si Dios, o la felicidad, máxima, se dedicara, a asesinar, fríamente, a todos sus cosmonautas (hombres y mujeres: Hijos e Hijas), viajeros, libres, por toda la Creación, pero, perdidos, o extraviados, de forma lamentable, y transitoria, en la superficie, sólida, del planeta Tierra…
1º Pues, entonces, la Biblia, jamás mencionaría, a un Dios, salvador de la muerte cadavérica.
2º Ese, supuesto, dios, asesino, jamás habría resucitado, a Jesucristo, de entre los muertos, al tercer día, de su muerte, y por tanto, la Biblia, jamás mencionaría, a las resurrecciones, finales, de todas las personas fallecidas, en el planeta Tierra, a lo largo, de diez mil años.
3º Y ese supuesto, dios, asesino, jamás hubiera, arrebatado, a ninguno, de sus cosmonautas, perdidos, o extraviados, en la superficie sólida, del planeta Tierra, desde hace diez mil años, a sus correspondientes, carros de fuego, nubes, o naves celestiales, volviéndolos invisibles, en ese mundo, como fue, el caso, de todos los egipcios, los mayas, Abrahán, Henoc, Moisés, Elías, Job, David, v. María, s. Pablo, etc., etc., etc.
Y por tanto, si dios, fuera, un asesino de sus cosmonautas, perdidos o extraviados, esos cosmonautas, jamás podrían regresar vivos, a su verdadera casa, que es, ese Dios, mismo, supuestamente criminal, es decir, en ese caso, la Biblia, jamás hubiera mencionado, a un Jesucristo, camino de vuelta al Padre.
¿Y como, es posible, el demostrarle, a una persona cualquiera, que, el verdadero, Dios, no es un asesino, de sus cosmonautas perdidos?
Pues, haciendo, a esa persona cualquiera, un testigo directo, de cómo, otra persona, conquista a su vida eterna, porque, Dios, la vuelve invisible, instantáneamente, en el planeta Tierra, o salvándola, a un carro de fuego, nube, o nave celestial, o bien, haciendo, a esa persona testigo, de cómo, Dios, vuelve invisible, a un cadáver humano, es decir, haciendo, a esa persona, testigo, de cómo, Dios, resucita a la vida eterna, a una persona fallecida.
Oración personal, al Padre Eterno: “¡¡¡Que toda persona, del mundo, que piense, que dios, es un asesino, de cosmonautas, o un amante, de la muerte cadavérica humana, de sus cosmonautas, viajeros, libres, por toda la Creación, pero, perdidos o extraviados, en el Cosmos, de forma transitoria, sea testigo, bien sea, de la salvación de una persona (La conquista de la vida eterna), bien sea, de la resurrección de una persona, muerta, por medio, de la invisibilidad, de su cadáver!!!”