La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Si el fuego, pesara…
Es decir, si el fuego, estuviera configurado, por una cierta fuerza de cohesión, o gravedad atractiva, pues en ese caso, las estrellas en combustión, podrían atraer, tal vez, ante sí, a los planetas sólidos, para formar, unas grandes órbitas, espaciales…
Y entonces, los gases, que son, los parientes, más cercanos, del fuego, también, pesarían, en ese caso.
Pero, si el fuego, pesara, y por tanto, los gases, también, pesaran, pues, en ese caso, ni el fuego, ni los gases, servirían, para que pudieran volar, los aviones, los cohetes, y tampoco servirían, para que los automóviles, se movieran, espacialmente, de un lugar a otro, por medio, de sus motores, de combustión.
Y en ese caso, las llamas, de los fuegos de las hogueras, no tenderían, huir del mundo (Planeta Tierra), sino, que tenderían, a convertirse, en la materia sólida, del planeta Tierra.
Es decir, en la Creación, pueden existir, tres clases, de ideas, las que tienden a unirse, todas ellas, en una sola (Materia sólida), las que tienden, a desunirse entre sí, cada vez, más, entre sí, todas ellas (Los gases y el fuego), y las que tienden, a estar equilibradas, entre la unión, y la desunión (El agua de los océanos).
Y por tanto, solo poseen peso (Gravedad atractiva), todas aquellas ideas, que tienden a unirse, entre sí, en una sola idea, es decir, solo posee, y solo puede poseer, peso, toda la materia sólida, nada más.
Porque, ni los interiores, de las aguas de los océanos, ni el aire atmosférico, ni el fuego, pesan, o poseen, gravedad atractiva, superando, a la gravedad repulsiva.