La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El ejemplo del profeta Elías.
Oración personal, al Padre eterno: “Finaliza, la estancia, en el planeta Tierra (Mundo), de millones de personas, de todas las naciones, como finalizaste, la estancia en el mundo, del profeta Elías, hace tres mil años, ante los ojos del profeta Eliseo, es decir, arrebatando, a esos millones, de personas, a los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, completamente sanas, es decir, sin, que sufran, esas personas, ninguna enfermedad, o mal, de por medio”.
“Enseña , al mundo entero, pues, que finalizar, la estancia en él, por parte de los personas, no es sinónimo, de la existencia de una muerte, inevitable, para esas personas”.
“Enseña al mundo, entero, pues, a saber distinguir, entre, lo que es, la muerte cadavérica humana, y la salvación, o liberación, de la muerte cadavérica, humana”
“Finaliza, mi estancia, en el mundo, a la vez, que la de mi madre anciana, y a la vez, de mis familiares, como vas a finalizar, la estancia en el mundo, de esos millones de personas, de todas las naciones, es decir, sin tener, que sufrir, hasta entonces, ninguna enfermedad”
“ Y a todas, las personas enfermas, poco antes, de finalizar, sus estancias en el mundo, las curas, milagrosamente, de todas sus enfermedades, previamente, para que también, estas personas, abandonen, el mundo, completamente sanas, y por tanto, sin tener que sufrir, ninguna enfermedad, de por medio, es decir, que también, estas personas, finalicen sus estancias, en el mundo, igual, que el profeta Elías, ante los ojos asombrados, del profeta Eliseo”.
“Y a las personas, que prefieran morir, les das, unas muertes muy breves, de unos segundos, nada más, tras los cuales, las resucitas, de nuevo, a esas personas, volviendo, por tanto, sus cadáveres, completamente invisibles, en el mundo”.
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