La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Solo existe, la felicidad humana.
¡¡¡Nada más!!!
Una felicidad humana, que no varía jamás, de naturaleza, que permanece, igual a sí misma, siempre, totalmente ajena, a cualquier contenido espacial, en sus hechuras, pero que puede oscilar, entre una máxima magnitud, y una mínima magnitud, por medio de una Implosión (Creciendo), y por medio, de una Explosión (Decreciendo), y que puede adoptar, potencialmente, un grandísimo número, de formas, o nombres, diferentes, entre sí, naciendo, permaneciendo, y desapareciendo, siempre irrepetibles entre sí (Ideas del pensamiento humano, colectivo) tales, como, por ejemplo, la Eternidad, Padre, o inteligencia sin contenido alguno, Cielo, o Hijo, sueño eterno del Reino de los cielos, cielos nocturnos, planetas, estrellas, en combustión, etc., etc., dependiendo, del “ángulo” diferente, con que se la “contemple”.
Y por tanto, solo existen, una única esencia, siempre invariante, la felicidad humana, pero contemplada, desde un grandísimo número diferente, de “ángulos”, distintos (Puntos de vista), completamente variables, naciendo, permaneciendo y desapareciendo, siempre, irrepetibles, entre sí…
¡¡¡Y por tanto, solo existen, los Ibozoo uu, nada más!!!