La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Sufrimientos, equivalentes entre sí.
Una persona cualquiera, si desea redimirse, tiene que sufrir, matemáticamente, de forma obligada, una cierta cantidad de mal, finita, [R ^].
Da lo mismo, la manera que elija, esa persona, para llegar a sufrir, matemáticamente, [R^], es decir, da lo mismo, si esa persona, elije, el sufrir, [R ^], por medio, de una parálisis, por medio, de unas enfermedades cancerosas, por medio, de muchos infartos, por medio, de un reuma, por medio, de una psicosis, por medio, de unas persecuciones sufridas, por causa del Evangelio, por una crucifixión, en un madero, por medio, de un trabajo forzado, por medio, de una prisión, en una cárcel, por medio, de una gran pobreza, etc., etc., etc.
Es decir, que no existe, un sufrimiento, más “ventajoso”, que otro, pues, si una enfermedad elegida, genera, unos dolores, menos agudos, que otra, esa enfermedad elegida, deberá de ser, necesariamente, más prolongada, en el tiempo, que esa enfermedad, cuyos dolores, son, más agudos.
Naturalmente, la forma, más breve, en el tiempo, de completar, una redención, es, el dejarse crucificar, en un madero, porque, este procedimiento, conlleva, en sí mismo, los sufrimientos, más agudos, posibles.