La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Sufrir más que Cristo.
La pasión de Cristo, contuvo, una cierta cantidad de sufrimiento, o mal, muy grande, pero, una cantidad, de sufrimiento, de un carácter finito, que sirvió, finalmente, como una justicia, muy útil, para que, Cristo, se liberara del sufrimiento, para siempre, y también, muy útil, asimismo, para que otras personas, se liberaran, del sufrimiento, para siempre.
Y por tanto, si una persona, desea imitar, a Cristo, en todo, esa persona, se tiene que limitar, a sufrir, una cierta cantidad, finita, de mal, que la puede sufrir, esa persona, completamente viva, perfectamente, es decir, esa persona, no tiene, que sufrir, por tanto, un sufrimiento, infinito, para imitar en todo, a Cristo, sino, que tiene que sufrir, un sufrimiento, completamente finito, con un principio, y un final, con esa persona, completamente viva.
En resumidas, cuantas, si una persona, desea, el sufrir, toda la pasión de Cristo, entera, lo puede hacer, perfectamente bien, esa persona, completamente viva, y por tanto, sin ninguna muerte cadavérica, suya, de por medio.
Es más, si alguna persona, desea, el sufrir, mucho más, todavía, de lo que sufrió, Jesucristo, lo puede hacer, también, esa persona, completamente viva, y por tanto, sin morirse, jamás, y su sufrimiento, servirá, de una justicia, que servirá, para que, esa misma persona, y otros muchas personas, se liberen del sufrimiento, para siempre.
Si una persona, desea, el superar a Cristo, en cantidad de sufrimientos, sufridos, Dios-Padre, seguro, que le facilita, la labor, haciendo, que esa persona, no envejezca, nunca jamás.
Le pido a Dios, que haga, muchas, señales milagrosas, en el sol, la luna, y los cielos nocturnos.