La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Sufrir…¿Para qué?
Pues, únicamente, para poder alcanzar, justamente, una vida eterna de cosmonautas, totalmente libre, de sufrimientos, para siempre, es decir, por toda la eternidad.
Por este motivo, sufrió, Job.
Por este motivo, se dejó crucificar, Jesucristo.
Por este motivo, sufrieron, persecuciones, s. Pablo, y s. Pedro.
Es decir, para sufrir, lo justo, y lo necesario, para después, de eso, no conocer el sufrimiento, por toda la eternidad, o nunca jamás.
Y por tanto, como un cierto sufrimiento, finito, es capaz, de poner punto final, justo, al sufrimiento, el sufrimiento humano, resulta, totalmente contrario, o contradictorio, con la existencia, de la muerte cadavérica, en la vida humana.