La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
¿Tengo, o no tengo, un automóvil?
Pues, tengo, un automóvil, si ese automóvil, es un cierto, % (A), de la felicidad, humana, plena, es decir, tengo, un automóvil, si ese automóvil, es una idea, pensada, por la sabiduría humana, única, y totalmente imaginaria, respecto, de la materia-espacio.
Pues, si me olvido, por completo, y para siempre, de que tengo un automóvil, pues, ya no tengo, a ese automóvil, nunca jamás.
Y como, la idea, acerca de ese automóvil, que tengo, se puede descomponer, en la suma, de la idea, acerca de un cielo nocturno, y en la idea acerca del fuego:
I (A) = I (CN) + I (F)
% (A) = % (CN) + % (F)
Pues, al tamaño, de la idea, acerca de ese automóvil, mío, le sucede, exactamente, igual, que le sucede, a la idea, acerca, de la Luna, es decir, que puede ser, muy grande, grande, pequeña, muy pequeña, y completamente nula.
Pues, si sucede, que:
% (F) = (0)
Entonces:
I (A) = I (CN)
Es decir, mi automóvil (Idea), se convierte, en ese caso, en un cielo nocturno (Idea), carente, total, de planetas, y compuesto, solamente, por puntos luminosos, y oscuridad total.
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