La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Terminar de sufrir un día, ó no terminar de sufrir nunca.
Los practicantes del Evangelio, tienen la esperanza cierta, de poder terminar de sufrir, un día, en el mundo.
Los no practicantes del Evangelio, no tienen esa esperanza cierta, de poder terminar de sufrir, un día, en el mundo.
Es decir, los practicantes del Evangelio, saben que su sufrir personal, es finito, ó transitorio.
Los no practicantes del Evangelio, como no poseen esta sabiduría, no son conscientes, de que sus sufrimientos futuros, son finitos.
Y por tanto, los practicantes del Evangelio, saben conscientemente, que sus sufrimientos personales, nunca son inútiles.
Y por tanto, los no practicantes del Evangelio, no saben, que sus sufrimientos, son útiles, y por tanto, cuando sufren, se creen, que sufren siempre, en balde.
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