La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Todos los que ya han abandonado, el planeta Tierra, o mundo.
Con toda seguridad, y por medio, sus salvaciones, por medio, de sus redenciones, o por medio, de la ley de la resurrección de Cristo, ya se han convertido, todos ellos, en unos cosmonautas de Dios, eternos, o inmortales, que tienen, su única casa, permanente, en Dios-Padre, y que, después, potencialmente, pueden viajar, libremente, siempre, dentro de sus propias, inteligencias, por el sueño eterno, del reino de los cielos, y cualquier exterior , de cualquier planeta del cosmos, incluido, el exterior, del planeta Tierra.
Es decir, ya se han convertido, todos ellos, en unas personas, 100 %, extraterrestres, con unos cuerpos de Cristo, que varían, por completo, de forma, envergadura, y aspecto, según el exterior, del planeta, que visitan, por medio, de sus ovnis, esas personas, pero, unos cuerpos de Cristo, que jamás, volverán a pasar, ni hambre de alimentos, ni sed de agua.
Y por tanto, si esas personas, ahora, 100 % extraterrestres, en el planeta Tierra, o mundo, eran, de una determinada raza, ahora, sus aspectos, ya no tendrán, nada que ver, con los aspectos, que poseían, en ese planeta Tierra, o mundo, esas personas.
Si, cuando vivían, en el planeta Tierra, o mundo, esas persona, sufrían cualquier defecto, o tara, tanto, físico, como espiritual, ahora ya, todos esos defectos, o taras, ya habrán sido corregidos, por completo, en esas personas, por medio, de los motores de sus ovnis.