La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Todas las personas, sin padres, ni madres.
Es decir, todas las personas, Hijos, de Dios, e Hijas, de Dios, nada más.
Es decir, todas las personas, sacerdotes, y sacerdotisas, según el orden de Melquisedec.
Es decir, todas las personas, unos cosmonautas, de Dios, que tenemos, nuestra única casa, permanente, en Dios-Padre, y que después, somos, viajeros, libres, nómadas, por toda la Creación, y aunque, transitoriamente, vivamos atascadas, en el mal, de la Creación, o interior tenebroso del planeta Tierra, pero, solamente, hasta terminar de completar, nuestras redenciones, sufridas, o nuestras santificaciones, nada más.
Y por tanto, todo bebé, nacido de mujer, y a semejanza de Jesucristo, solo debe de tener, a un único padre, que debe de ser, Dios, y solo debe de tener a una única madre, que, debe de ser, Dios, también.