La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Todas las religiones del mundo.
Son, todas ellas, derivadas, de la historia (Cuyo argumento, ha sido corrompido, u oscurecido, más, o menos, por el mal, del planeta Tierra, o mundo), de la salvación, de la muerte cadavérica, y de la redención del mal, de unos cosmonautas de Dios (Hombres y mujeres), viajeros, libres por toda la Creación, por medio, de los carros de fuego, nubes, o naves celestiales...
Pero, perdidos, extraviados, o enloquecidos, transitoriamente, de forma lamentable, por el mal, que supone, para ellos, sus estancias dentro del planeta Tierra, o mundo, en forma, de todas las personas (Hombres y mujeres), que habitan, la parte sólida,
del planeta Tierra, o mundo, hasta sus completas, redenciones, o santificaciones (Fin del mundo), es decir, hasta finalizar, sus estancias, todos ellos, en el planeta Tierra, o mundo, y volverse, por tanto, de nuevo, viajeros, libres, por toda la Creación, por medio, de los carros de fuego.
Es decir, todas las religiones del mundo, se fundamentan, en la historia, de estos cosmonautas de Dios, pero, en unas religiones, la historia, de estos cosmonautas de Dios, está más corrompida, oscurecida, o adulterada, que en otras, de manera, que existen, o pueden existir, unas religiones, más verdaderas, que otras, en la medida, en que, en esas religiones, la historia de estos cosmonautas de Dios, se conserve, más clara, o luminosa, o menos adulterada, por el mal, del mundo.