La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Todas las sustancias químicas.
Cada sustancia química, está configurada, siempre, por un determinado subconjunto de ideas, positivas, [P], y por otro determinado subconjunto, de ideas negativas, [N]:
[Sustancia química (x)] = [[P] – [N] – [Desfase (x)] = [0]].
[P] = Grado de parecido de esa sustancia, al tetraedro, perfecto = Implosión.
[N] = Grado de parecido, de esa sustancia, al fuego = Explosión.
Y por tanto, cualquier sustancia química, puede ser, de tres clases, diferentes, a saber:
A / Medicinal, si sucede, que: [Desfase de esa sustancia química] < {0, 5} (Sustancia implosiva)
B / Neutra, si sucede, que:
[Desfase de esa sustancia química] = {0, 5}. (Sustancia neutra)
C / Venenosa, si sucede, que:
[Desfase de esa sustancia química] > {0, 5} (Sustancia explosiva).
Ahora bien, el que una sustancia química, sea medicinal, para las personas, no significa, necesariamente, que esa sustancia química, sea comestible, para las personas, y así, por ejemplo, el acero inoxidable, el hierro, el cuarzo, la amatista, el oro, el aluminio, los garbanzos sin cocer, las alubias sin cocer, son unas sustancias medicinales, para las personas, pero, no son, unas sustancias, comestibles, para las personas.
Porque, una sustancia, es comestible, para una persona, si, y solo sí, sucede, que:
[Desfase de esa sustancia] – [Desfase de esa persona] =… = (0)