La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Todo aquello, que no es visible….
…..Para la psicología, humana, ya sea, despierta, ya sea, dormida, esa psicología humana….
Es decir, todo aquello, que ni vemos-pensamos, las personas, con los ojos físicos-mentes, cuando estamos despiertas, ni lo vemos-pensamos, tampoco, mientras dormimos….
¡¡¡Pues, no existe!!!
Y por tanto, como, una partícula, un átomo, una molécula química, son unos asuntos, totalmente invisibles, o que jamás podremos ver-pensar, las personas, pues son, unos asuntos, inexistentes.
Y una célula, existe, sí, y solo sí, podemos ver-pensar, con nuestros ojos f ísicos--mentes, a esa célula, por medio, de un microscopio, y por medio, de la mente, de una persona testigo, porque, si no es, el caso, esa célula, no existe, en ningún lugar….
Y la sangre, los riñones, el corazón, los intestinos, el hígado, los pulmones, los sesos, la cabeza, las piernas, los brazos, la espalda, etc., y todo el cuerpo físico, de una persona, existen, como tales, elementos, sí, y solo sí, los ven-piensan, los ojos físicos-mente, de una persona, testigo, al menos, es decir, si los piensa, en forma, de unas ideas, una persona testigo, al menos, porque, si no es ese, el caso, todos esos elementos, no existen, en ningún lugar.
Un ovni platónico, existe, como tal, ovni platónico, sí, y solo sí, lo piensa-ve, una persona, testigo, al menos, porque, si no es, ese, el caso, ese ovni platónico, no existe, en ningún lugar.
Y un avión, lo mismo.
Y un barco, lo mismo.
Y un automóvil, lo mismo.
Y una carretera, lo mismo.
Y un río, lo mismo.
Y una montaña, lo mismo.
Y una ciudad, lo mismo.
Y una nación, lo mismo.
Y un planeta, lo mismo.
Y un animal, lo mismo.
Y un mineral, lo mismo.
Y un vegetal, lo mismo.
Y un cielo nocturno, lo mismo.
Y una estrella, en combustión, lo mismo.
Supongamos, un papel, en blanco, que un hipnotizador, encierra, dentro de un sobre, cerrado, y por tanto, queda oculto, ese papel, en blanco, a la mente, de otra persona, testigo.
Pues bien, ese papel, en blanco, es un asunto, totalmente inexistente, para esa persona, testigo, pues, no lo piensa-ve, esa persona, testigo, con su mente.
Supongamos ahora, a que ese hipnotizador, le genera, por medio, de una cierta orden hipnótica, concreta, a la mente de esa persona, testigo, un cosmos, en el cual, ese papel oculto, contiene, escrito, un determinado, asunto, como, por ejemplo, un determinado número.
Pues bien, cuando, ese hipnotizador, abre el sobre, ese sobre, contiene, en su interior, no ya, el cosmos, que pensaba, el hipnotizador, inicialmente, en el cual, ese papel, estaba, completamente, en blanco, sino, el cosmos, que el hipnotizador, le ha generado, en la mente, de esa persona testigo, por medio, de la orden hipnótica, y en el cual, ese papel, en blanco (Cosmos original), no estaba en blanco, sino que contenía escrito, ese determinado número….
¡¡¡Milagro, pensarán, muchas personas testigos, de este hecho, pues, ha ocurrido, aparentemente, que esa persona, hipnotizada, a logrado adivinar, el número, oculto, que supuestamente, había escrito, previamente, en ese papel, en blanco, escondido, en el sobre, el hipnotizador, previamente, aunque, dicho hipnotizador, en realidad, no había escrito, en ese papel, ningún número, pues ese papel, lo había encerrado, el hipnotizador, completamente en blanco!!!