La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Transmutar, toda la vida del Cosmos.
Si un mineral, queda transmutado, en un vegetal, por medio, de una fuerza explosiva….
Lógicamente, un vegetal, queda transmutado, en un mineral, por medio, de una fuerza implosiva.
Y si un vegetal, queda transmutado, en un animal, por medio, de una fuerza explosiva….
Lógicamente, un animal, queda transmutado, en un vegetal, por medio, de una fuerza implosiva.
Es decir:
Mineral + Explosión = Vegetal + Explosión = Animal + Implosión = Vegetal + Implosión = Mineral.
Fuerza implosiva = Implosión = Cobijamiento dentro del Tetraedro = Sueño = Felicidad creciente, en el pensamiento humano = [Fuego…Gases…Líquidos…Sólidos…Diamante…Tetraedro].
Fuerza explosiva = Explosión = Cobijamiento dentro del fuego = Despertar a la vigilia = Felicidad decreciente, en el pensamiento humano = [Tetraedro…Diamante…Sólidos….Líquidos….Gases….Fuego]
Y por tanto, si tendemos a transmutar, a un animal, cualquiera, en un vegetal, y posteriormente, en un mineral, le otorgamos, a ese animal, una vida eterna, 100 %, onírica, y con un 0 % de vigilia.
Y si despertamos, a un mineral, transmutándolo, en un vegetal, y posteriormente, en un animal, le otorgamos a ese mineral, una vida mortal.
Ahora bien, así como un animal, y por medio, de una fuerza explosiva, queda transmutado, en un cadáver, también podemos, el transmutar, a ese cadáver, en un animal, vivo, por medio, de una fuerza implosiva, adecuada.