La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Triunfar, donde, todas las personas, fracasan.
Es algo, muy parecido, a cometer, un grandísimo delito, ante los ojos, de todas esas personas, que fracasan, inevitablemente, en ese lugar, siempre.
¿Por qué, motivo?
Pues, porque, el espíritu humano, solo goza, de una salud plena, si es, plenamente feliz, y por tanto, si en un determinado lugar, maligno, a ninguna persona, le resulta, posible, el llegar a ser, plenamente feliz, lo saludable, para, todas esas personas, incapaces de ser, plenamente felices, por causa de vivir, en ese lugar, es, el no ser felices, plenamente, y lo enfermo, que se debe de curar, con alguna medicina, en ese lugar, es, el poder, llegar a ser, plenamente felices, por medio, de una determinada ciencia.
Ahora bien, en la vigilia humana, a ninguna persona, le resulta, posible, el ser, plenamente feliz, pues, el ser plenamente feliz, solo lo podemos lograr, las personas, mientras nos dormimos, convirtiéndonos, por tanto, en unos minerales.
Y por tanto, en la vigilia humana, es muy difícil, que triunfe, una ciencia, capaz, de hacer, que las personas, seamos, plenamente felices, ya que, en la vigilia humana, solo pueden triunfar, todas aquellas ciencias, que sean incapaces, de conseguir, el que las personas, seamos, plenamente felices, nada más.
Y por tanto, no se trata, de que el evangelio, y su ciencia, correspondiente, triunfen, en el mundo, o interior tenebroso, del planeta Tierra (Algo imposible de lograr), sino, que se trata, más bien, de que la ciencia del evangelio, triunfe, en todas aquellas, personas, que todos los días, huyen de ese mundo, hacia, los ovnis platónicos, volviéndose, por tanto, unos cosmonautas de Dios, porque, todas estas personas, huidas del mundo, si que pueden, llegar a ser, plenamente felices, de una manera, totalmente libre.