La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Tumores, y cánceres, de todo tipo.
¿Qué son, en realidad?
Pues, unos porcentajes, de la felicidad humana, plena, extremadamente, pequeños, o bien, si se quiere, unas ideas del pensamiento humano, que piensan, a unas carnes humanas, configuradas, con unos ciertos porcentajes, de sólidos (% S), un cierto porcentaje, de líquidos (% L), un cierto porcentaje de gases (% G), y un cierto porcentaje, de fuego (% F).
[Carne humana, sana] = [(% S (S)), (% L (S)), (% G (S)), (% F (S))]
[Tumor benigno] = [(% S (T)), (% L (T)), (% G (T)), ( % F (T))]
[Cáncer, de cualquier tipo] = [(% S ©), (% L ©), (% G ©), (% F ©)]
(% S (S)) > (% S (T)) > (% S ©)
(% L (S) < (% L (T)) < (% L ©)
(% G (S)) < (% G (T)) < (% G ©)
(% F (S)) < (% F (T)) < (% F ©)
Y por tanto, cada cáncer, diferente, está configurado, por un diferente, porcentaje de sólidos, S ©, otro diferente porcentaje de líquidos, L ©, otro diferente, porcentaje de gases, G ©, y otro diferente porcentaje de fuego, F ©.
Y un cáncer, resulta, tanto, más maligno, cuanto mayor, es el porcentaje de gases, y cuanto mayor, es el porcentaje de fuego, con los que está, configurado.

Y por tanto, si a una carne, completamente sana, y por medio, de una fuerza explosiva, le incrementamos, sus porcentajes, de líquidos, sus porcentajes de gases, y sus porcentajes de fuego, la podemos convertir, en un tumor benigno, potencialmente.

Y por tanto, si a un tumor benigno, y por medio, de una fuerza explosiva, incrementamos, su porcentaje de líquidos, su porcentaje de gases, y su porcentaje de fuego, lo podemos convertir, potencialmente, en un cáncer.

Y al revés, si a un cáncer, y por medio, de una potente, fuerza implosiva, le disminuimos, sus porcentajes, de líquidos, sus porcentajes de gases, y su porcentaje de fuego, por sus conversiones, en sólidos, lo podemos transmutar, en un tumor, benigno.

Y si a un tumor benigno, y por medio, de la misma, fuerza implosiva, le seguimos disminuyendo, sus porcentajes de líquidos, sus porcentajes de gases, y su porcentaje de fuego, por sus conversiones, en sólidos, lo podemos transmutar, de nuevo, en una carne, completamente sana.

Y si a un cáncer, y por medio, de una fuerza explosiva, le incrementamos, sus porcentajes de líquidos, sus porcentajes de gases, y su porcentaje, de fuego, se puede convertir, en un cadáver humano.

Y si a una carne, completamente sana, y por medio, de una fuerza implosiva, le disminuimos, sus porcentajes de líquidos, sus porcentajes de gases, y su porcentaje de fuego, por sus conversiones en sólidos, la podemos eternizar, a esa carne, por medio, de su conversión, en un mineral, o por medio, de su conversión, en el argumento, de un sueño, en el reino de los cielos, el cielo, y la eternidad.