La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Un cielo nocturno, y un hipnotizador.
Para, una persona, no hipnotizada, previamente, por ningún hipnotizador, un cielo nocturno, es algo, que simplemente, no existe, en ningún lado, porque, ese cielo nocturno (la idea), no existe, en su pensamiento, de ningún modo, y por tanto, no la puede pensar, a esa idea, acerca del cielo nocturno, de ningún modo, esa persona, no hipnotizada.
Y para, una persona hipnotizada, las características, que posee, un cielo nocturno, pensado por ella, es decir, sus puntos luminosos, y sus planetas, definidos, dependen, enteramente, de la orden hipnótica, determinada, con la que ha sido, hipnotizada, previamente, esa persona.
De manera, que si lográramos hipnotizar, a una persona, para que, en lugar de pensar-observar, a la Luna, en un cielo nocturno, pensara-observara, en su lugar, al planeta Ummo, habitado, por los ummitas, pues esa persona, en ese caso, en lugar, de observar, a esa Luna, observaría, a ese planeta Ummo, habitado por los ummitas.
¿Y que personas, de las tres personas, estaría, equivocada, la que observara, a la Luna, o la persona, que observara, al planeta Ummo, o la que no pensara-observara, nada inteligente?
¡¡¡Pues, ninguna de las tres personas, estaría equivocada, pues, lo que ocurriría, es que, esas tres personas, pensarían-observarían, a tres cosmos, completamente diferentes!!!