La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Un cosmonauta vivo, y un cosmonauta muerto.
Un cosmonauta vivo, es un Hijo de Dios, o es una Hija de Dios, que potencialmente, puede viajar, hasta, Dios, por medio, de los carros de fuego, nubes, o naves celestiales, y después, hacerse una sola cosa, con ese Dios, y por tanto, una cosmonauta, siempre vivo, es, y será siempre, algo, completamente coherente, con el cumplimiento, de la voluntad de Dios.
Pero, un cosmonauta, muerto, dentro de la Creación, a menos, que, ese cosmonauta, resucite de nuevo, no puede viajar, todo él, hacia, Dios, de ningún modo, y hacerse, una sola con ese Dios, y por tanto, un cosmonauta, muerto, dentro de la Creación, jamás podrá ser, del agrado, de la voluntad de Dios.