La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Un examen de conciencia.
Cualquier, persona, que viva, en el mundo, lo puede hacer, de esta manera:
Padre eterno: Llevo viviendo, (X) años, en la vida humana, vivida, dentro del planeta tierra, o mundo, vida humana, que Tú, prohibiste, a todas las personas, que la vivieran, como está escrito, en el libro del Génesis. Y como, a esta vida mía, ilegal, según, Tú voluntad, no le queda, otro remedio, que, el ser imperfecta, desde su raíz, a sus ramas, mi persona, habrá cometido, en esa vida mundana, infinitos errores, totalmente inevitables, para mi persona, a lo largo, de mis (X) años, de edad.
Y por tanto, y con toda seguridad, mi persona, habrá cometido, infinitas maldades, a otras personas, totalmente inevitables, por mi parte.
Pero, como, esta vida mundana, no fue, una obra tuya, sino, que fue, una obra, de tu enemigo, satanás, Tú, ignoras por completo, su contenido argumental, como, si no existiera, y solo te dedicas, por tanto, a finalizarla, lo más rápidamente, posible, siempre, con tus ojos cerrados, respecto de su argumento, por medio, de tu justicia redentora, dedicada a repartiré el mal, inevitable, entre todas las personas, y por medio, de su salvación, a los ovnis, carros de fuego, o nubes.
Así que, cuando, mi persona, sufra, una cierta cantidad de mal, redentor, de parte del mundo, Tú poder, pondrá, un punto final, a esta vida ilegal, mía, que llevo, desde (X) años, en el planeta tierra o mundo, con toda seguridad, y por tanto, desde entonces, mi persona, ya no volverá a conocer, ningún mal, en la nueva creación, en la que habitará, mi persona.
Y Tú, me consolarás, finalmente, de todo el mal, que he tenido, que sufrir, en el mundo, o planeta tierra, para concluir, mi redención.