La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Un mapa de un cielo nocturno.
A la idea, del pensamiento humano, acerca de un cielo nocturno, carente total, de iluminación plasmática, la podemos, descomponer, en un grandísimo, número de ideas, parciales (Galaxias), completamente arbitrario, del mismo pensamiento humano, configurada, cada una de estas ideas, por una cierta cantidad, de puntos luminosos, y una cierta oscuridad, para una de esas ideas, del pensamiento humano.
Y después, de esto, podemos medir, las frecuencias, de los puntos luminosos, de cada una de esas Galaxias.
Y de esta manera, podemos establecer, una mapa, de un cielo nocturno, por medio, de las diferentes frecuencias, de sus diferentes Galaxias.
Y después de esto, y por medio, de esta fórmula sencilla:
@ = [1 – [{1 + {1 / {Frecuencia de esa Galaxia}} / {1 - {1 / {Frecuencia de esa Galaxia}]]
podemos establecer, un mapa, de un cielo nocturno, por medio de sus factores angulares correspondientes, asociados, a sus Ibozoo uu.
Y por último, por tanto, podríamos establecer, asimismo, un mapa de un cielo nocturno, por medio, de las magnitudes de Implosión (Influencia del Tetraedro) y las magnitudes de Explosión (Influencias del fuego), a las que se debería de someter, un pensamiento humano, para poder viajar, por todo ese cielo nocturno, y sus respectivos, planetas, potenciales, contenidos, en el él.
@ (X) + Implosión (Influencia del Tetraedro) + Explosión (Influencia del fuego) = @ (Y)
(Para todos (X), e (Y)).