La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Una nación del mundo.
¿Qué es, en realidad?
Pues, una nación del mundo, es, un cierto número de personas, que, potencialmente, siempre serán, unos cosmonautas de Dios, viajeros, libres, por toda la Creación (Hijos de Dios, e Hijas de Dios), enfrentadas, contra un mal, invencible, que es, para ellas, el interior tenebroso, del planeta Tierra.
Y por tanto, una nación del mundo, es, un cierto número de personas, que, aunque, deseen ser, tan solo, un poco felices, nada más, el interior tenebroso del planeta, en el que viven, lo impide, siempre, y por tanto, el interior tenebroso del planeta Tierra, no les deja a esas personas, el ser un poco felices, tan solo, por muchos bienes, que posean, esas personas, para lograrlo.
Y por tanto, cualquier nación del mundo, está hecha, siempre, de una vida humana, que va, siempre, de crisis, en crisis, de tribulación, en tribulación, de conflicto, en conflicto, de mal, en mal, de una manera interminable, o perenne, con unos pequeños descansillos, intermedios, establecidos, entre, cada una, de esas crisis, interminables, o perennes, que se pueden denominar, como, los tiempos de progreso, de esa nación.
Y por tanto, una nación, lo único, que posee, 100 %, bueno, es, que las personas cosmonautas, que la habitan, con toda seguridad, más tarde, o más temprano, lograrán sufrir, lo necesario, y suficiente, de parte del planeta Tierra, para, redimirse del mal, y alcanzar, por tanto, de una manera justa, una vida eterna de cosmonautas, huida de ese mundo, o planeta Tierra, a los ovnis, y viajera, libre de todo mal, por toda la Creación, para siempre.