La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Una propiedad, de todos los habitantes del mundo.
¿El qué?
¡¡¡Todos los Carros de fuego, Nubes, o naves tetraédricas!!!
¿Desde cuando?
¡¡¡Desde siempre, es decir, desde que las primeras personas, asexuadas (Que después, se transmutaron, en personas sexuadas, hombres-mujeres), empezaron a abandonar, el sueño eterno del Reino de los cielos, por primera vez, y comenzaron a realizar, las siete investigaciones de la Creación, iluminada, por la luz plasmática (Los siete días bíblicos)!!!
¿Hasta cuando, serán propiedad, de todos los habitantes del mundo, estos Carros de fuego, Nubes, o naves tetra
édricas?
¡¡¡Hasta que, la última persona (Hombre o mujer), deje de visionar, dentro de su inteligencia, a un cielo nocturno, por última vez, y concilie el sueño eterno, sin ningún principio, y sin ningún final, para siempre!!!
¡¡¡Es decir, hasta que, todo el Cosmos, con sus cielos nocturnos, estrellas en combustión, y planetas, deje de existir, para siempre, y por tanto, solo exista ya, el sueño eterno del Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad, nada más!!!
En los Carros de fuego, Nubes, o naves tetraédricas, vinieron, todos nuestros ancestros, los atlantes, al interior del planeta Tierra, hace unos diez mil años, según el historiador griego, Platón, y aunque, una parte de ellos, perdieran sus juicios, lamentablemente, a causa de la tenebrosidad, del interior del planeta Tierra (Leer el “mito de la caverna”, de Platón), y se hicieran, por tanto, de esa manera, los padres, y las madres, de todos los habitantes humanos, que ha tenido el interior del planeta Tierra (Mundo), posteriormente, sus Carros de fuego, Nubes, o naves tetraédricas, nunca dejaron de ser, propiedades suyas, jamás,… ¡¡¡Aunque ellos, y a causa de sus locuras, se olvidaran completamente, de que eran, en realidad, unos cosmonautas del Dios Trinidad, viajeros, libres e inmortales, por toda la Creación y sus planetas!!!