La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Unas naves, completamente vacías.
Miles y miles, de naves, vacías, orbitando, el planeta Tierra, desde hace diez mil años…
¿Qué naves?
Los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales (Poner en el buscador de Google: “Ovnis piramidales”), por medio de las-los cuales, vinimos al planeta Tierra, hace diez mil años, absolutamente, todas las personas, en forma, de los Atlantes, unos cosmonautas del Dios Trinidad, viajeros, libres, e inmortales, por todos los exteriores de todos los planetas del Cosmos, el Reino de los cielos, el Cielo, y que tenían, su única casa permanente, en la Eternidad (Nombre del Padre).
Y por tanto, unas naves, que son, una propiedad exclusiva, de absolutamente, todos los habitantes del planeta Tierra, que en lugar de morirse, prefieran, por el contrario, convertirse, de nuevo, en los cosmonautas del Dios Trinidad, que fueron, todos ellos, hace diez mil años, sin duda alguna.
Y por tanto, unas naves, que seguirán orbitando, el planeta Tierra, como lo han hecho, durante diez mil años, hasta que se rellenen, completamente, todas ellas, con todas las personas, salvadas, o abducidas, por el poder de Dios, es decir, con todas las personas, que han preferido, prefieren, o preferirán, en el futuro, el convertirse, de nuevo, en unos cosmonautas del Dios Trinidad, viajeros, libres, por todos los exteriores de todos los planetas del Cosmos, el sueño eterno del Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad, a morir, como unos animales, más, sin ninguna inteligencia, en el interior del planeta Tierra.
¿Y cuales son los ordenadores, que rigen, el funcionamiento, de todas estas naves?
Pues estas naves, tiene, como único ordenador central, el pensar, glorioso, y libre, de la Mente, del Dios Trinidad.
Jesucristo, hace dos mil años: “Orad para que vuestra huida, del mundo (Planeta Tierra), a los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, se produzca, de (X), forma, o manera”
(X) = 1, 2, 3, 4,….