La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
O unas salvaciones de la muerte, o unas muertes, brevísimas.
Es decir, unos raptos-salvaciones, de personas, completamente vivas, a los interiores de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis tetraédricos, como, por ejemplo, los del profeta Elías, o la v. María (Sueños humanos, vulgares y corrientes, que tienden, de pronto, a volverse, de felicidad, máxima), o bien, unas muertes cadavéricas, que perduren, como mucho, unos cinco segundos, nada más, tras los cuales, la persona, muerta, resucite, y sea raptada, a los interiores de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis tetraédricos, volviéndose, por tanto, ese cadáver, completamente invisible, en el mundo (Conciliaciones de esos mismos sueños, de felicidad, máxima, de la primera opción, pero con un sufrimiento, previo, en forma de una agonía mortal).