La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Unos cosmonautas de Dios….
Aterrizados, en el planeta Tierra, por medio, de sus abducciones (Desapariciones-apariciones), desde, los ovnis platónicos, hace unos diez mil años, los atlantes…
Y esos mismos, cosmonautas, atlantes, a causa del inmenso mal, del interior tenebroso del planeta, refugiados, en las cuevas, del planeta Tierra, por causa del terror infinito, que les supone, para ellos, ese interior del planeta Tierra, lleno, de animales, peligrosos, plantas venenosas, paisaje agreste, jamás pisado, por unos seres humanos,….
Y por tanto, unos cosmonautas de Dios, que, a causa del inmenso mal, en el que se encuentran, pierden sus juicios, de forma lamentable, por completo, y por tanto, se olvidan, por completo, de que son, esos cosmonautas, de Dios, viajeros, libres, por toda la Creación, por medio, de los ovnis platónicos.
Y después de esto, esos mismos, cosmonautas, se niegan a salir de sus cuevas, durante siglos, por causa, del inmenso mal, que, representa, para ellos, la vida existente, fuera de sus cuevas…
Y después, esos cosmonautas, ya no reconocen, a sus hermanos cosmonautas, no enloquecidos, que, se presentan, ante ellos, les enseñan a hablar, a encender fuego, que les proporcionan, alimentos, agua, y medicinas, saludables, que, poco a poco, los van sacando, de sus cuevas, por medio, de construirles, unas hermosas, casas, hechas, por medio de los ovnis, de unas piedras enormes.
¡¡¡Y así dio, comienzo, la estancia humana, en el planeta Tierra, hace, unos ocho mil años, es decir, así fue fundado, el mundo!!!
Pero, ninguno de estos cosmonautas, murió jamás, dentro de sus cuevas, pues fueron, todos ellos, arrebatados-salvados, por el poder de Dios, a los ovnis platónicos.
Y ninguno, de estos cosmonautas, enloquecidos, o alienados, sufrió jamás, en vano, sino, que todos sus sufrimientos, fueron, siempre redentores, santificadores, o liberadores del sufrimiento.
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