La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Unos extraterrestres, pero, huidos del mundo (Planeta Tierra).
El 99 %, de todos los extraterrestres, que son tripulantes, de absolutamente, todos los ovnis, no provienen, en absoluto, de otros planetas, lejanos al planeta Tierra, sino, que son, en realidad, todas las personas, que han vivido, en el planeta Tierra, o mundo, previamente, unos años atrás, y al final de sus estancias, en el mundo (Planeta Tierra), han sido, arrebatadas-tomadas-salvadas, por Dios, a los carros de fuego, nubes, o naves celestiales, convirtiéndose, por tanto, en sus únicos, tripulantes humanos.
Es decir, el 99 %, de todos los extraterrestres, son en realidad, nuestros, propios, seres queridos, antepasados, pero, huidos del planeta Tierra, mediante, las salvaciones de Dios, y que han vivido, en el planeta Tierra, por tanto, hace unos años, o en siglos anteriores.
Y así, por ejemplo, todos los egipcios, y todos los mayas, se convirtieron, finalmente, en unos extraterrestres, viajeros, libres, por toda la Creación, dejando, por tanto, a sus ciudades, completamente vaciadas, de todo rastro humano.
Y los cuerpos físicos, de todas estas personas, al dedicarse a viajar, por otros planetas, han podido variar, completamente, en cuanto, a sus envergaduras, y sus aspectos físicos.
Y la única excepción, son, los ummitas, que son, unas personas, completamente iguales, a las personas terrestres, en cuanto, a su naturaleza esencial, que hace unos diez mil años, en lugar, de ir a parar, al planeta Tierra, pues, fueron a parar, a otro planeta, el planeta Ummo, en el viaje diabólico, ideado, por satanás, desde el Reino de los cielos, hacia el mal (Estrellas, en combustión = mal).
Y por tanto, no es de extrañar, que, muchas de estas personas, huidas del mundo, a los carros de fuego, nubes, o naves celestiales, se dediquen, a llamar la atención, a sus familiares, que todavía, viven, en el planeta Tierra, dejando, unas estelas de vapor, muy llamativas, en los cielos, por medio, de sus carros de fuego, nubes, o naves celestiales.