La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Viajar, hacia un futuro, muy lejano.
¿Que es, eso?
Pues, eso es, conciliar, unos sueños, muy dormidos, solidificados, en los cuales, las personas, viajeras al futuro, tienden a parecerse, mucho, a los diamantes.
Porque , el transcurrir del tiempo, para una persona, cualquiera, obedece a esta formula matemática, sencilla:
T = T (0) x {Excentricidad o desfase, de la elipse, de su función de ondas} = T (0) x [{100 – { X (%) de parecido, de esa persona, al diamante}] = T (0) x [{Felicidad humana, máxima} – {Felicidad, alcanzada, por esa persona, en su sueño}]
Y naturalmente, si sucede, que:
X (%)…..100 %
Entonces, sucede, también, que:
[Transcurrir del tiempo, T],……[Nulo, por completo]
Es decir, para viajar, a un futuro, muy lejano, de miles y miles, de años, terrestres, solo es preciso, que las personas viajeras, concilien unos sueños, cuya felicidad, se acerque mucho, a la felicidad humana, máxima, de la Eternidad, el Padre, o la nada, es decir, solo es preciso, que las personas, viajeras, se vuelvan, lo más parecidas, a unos diamantes, por medio de la influencia, sobre ellas, de un Tetraedro, buscando incansable, a su geometría perfecta.
Ejemplo: La v. María, en sus viajes, entre el planeta Tierra (Mundo), y el Reino de los cielos. Pues, para ella, los, dos mil últimos años, apenas ha representado, solamente, el muy breve transcurrir del tiempo, de un sueño, muy feliz, nada más.