La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Viajar por el Cosmos, sin salir de la casa terrena.
Un Carro de fuego, ó Nube bíblica, si no lo define astronómicamente, la mente, de una persona testigo, iluminada adecuadamente, por una luz plasmática, es simplemente, un conjunto de emociones, de la Reflexión general, naciendo, permaneciendo, y desapareciendo, siempre irrepetibles entre sí, siempre completamente estáticas ó sin ningún movimiento espacial, siempre completamente ajenas, a cualquier contenido espacial, grande, pequeño, ó mediano, y regidas por las dos termodinámicas, la termodinámica natural (+ T) (Influencia del Plasma ó Fuego), y la termodinámica inversa (- T) (Influencia del Diamante enfriado, en forma de una Pirámide, buscando su geometría ideal).
Y ese Carro de fuego, ó Nube bíblica, variando sus emociones internas, por medio de sus dos termodinámicas, puede adoptar cualquier magnitud de felicidad é infelicidad, dentro de la Creación….
Ahora bien, supongamos que un habitante del planeta Tierra, adopta como su casa terrena, a uno de estos, Carros de fuego, ó Nubes bíblicas….
Y ahora supongamos, que ese habitante del planeta Tierra, varía las emociones de su casa terrena, que no es otra, que el Carro de fuego, ó Nube bíblica, por medio de las dos termodinámicas, la natural (+ T), y la inversa (- T) de manera, que las emociones qué posea, su casa terrena inicialmente, sean muy parecidas, en magnitud de felicidad, a las emociones finales, que adopte su casa terrena….
¿Y qué sucede, entonces, en ese caso?
¡¡¡Pues que el inquilino de esa casa terrena, ó tripulante de ese Carro de fuego, ó Nube bíblica, ha podido visitar, potencialmente, dentro de su mente, a cualquier planeta del Cosmos, volviendo finalmente, de nuevo, al planeta Tierra, desde donde partió, inicialmente!!!
¿Y qué observaría, un testigo terreno, acerca de este hecho termodinámico?
¡¡¡Pues que la casa terrena de esa persona (Carro de fuego, ó Nube bíblica), vecina suya, ha desaparecido de su lugar original, durante un cierto transcurrir de tiempo (Se ha vuelto invisible, astronómicamente), para después de esto, ha vuelto a aparecer, de nuevo, en el mismo lugar de origen, inicial (Se ha vuelto, de nuevo visible, astronómicamente, de nuevo), con su vecino, en su interior!!!
¡¡¡Es decir, para que pueda viajar por todo el Cosmos, una persona, habitante del planeta Tierra, no le es necesario, en absoluto, poner a una nave, en órbita, alrededor del planeta Tierra, pues esa persona, puede viajar, por todo el Cosmos, perfectamente, sin que tenga que salir, de su casa terrena!!!
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