La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Vida = Pensamiento humano = Materia.
Efectivamente, toda materia, es vida, y toda vida, es pensamiento humano, es decir, un pensamiento humano, siempre variable, hecho de felicidad, nombrada-formada-angulada, que es imposible, que se repita a sí mismo, jamás.
Y por tanto, toda la vida, es decir, toda la materia, se está transformando, continuamente, a sí misma, a medida, que el pensamiento humano, se torna, más feliz (Por medio de una Implosión), o menos feliz (Por medio, de una Explosión), y por tanto, la materia, que existe, un día determinado, al día siguiente, ya ha variado, de una forma, completamente nueva, e irrepetible, a como fue, en el pasado…
Y por tanto, los físicos, en sus laboratorios, jamás repiten, un experimento, es decir, siempre, realizan, experimentos, diferentes, y por tanto, siempre encuentran, resultados diferentes.…
Y por tanto, los químicos, en sus laboratorios, jamás repiten, la realización, de una determinada, mezcla de sustancias, o reacción química, sino, que siempre realizan, reacciones químicas, diferentes, e irrepetibles, entre sí.
Y por tanto, la materia sólida, por medio, de una explosión, del pensamiento humano, tiende a convertirse, en materia líquida, materia gaseosa, y fuego.
Y por tanto, el fuego, y por medio, de una implosión, del pensamiento humano, tiende a convertirse, en gases, líquidos, y sólidos.
Y por tanto, la vida dormida, de los minerales y la vida dormida de los vegetales, y por medio, de la fuerza explosiva del fuego, tiende a despertar, y convertirse, por tanto, en vida animal, y por último, en vida cadavérica.
Y la vida cadavérica, y por medio, de la fuerza implosiva del tetraedro (Fuerza de cohesión del diamante, o fuerza de cohesión de las pirámides), tiende a resucitar, y convertirse, por tanto, en vida despierta, y por último, en vida eterna, o vida dormida.
Así pues, la vida, como la materia, como el pensamiento humano, ni se crea, ni se destruye, sino, que solamente se transforma, bien, con dirección final, hacia el fuego, de las estrellas, en combustión (Por medio de una Explosión), o bien, con la dirección final, opuesta, hacia un diamante, de dureza máxima, en forma, de la nada, eternidad, Padre, [0], o un sueño, plenamente feliz, sin contenido argumental alguno (por medio de una Implosión).