La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Vivir en la carne, y vivir en el Espíritu.
Vivir en la carne, significa, según la Biblia, vivir pensando, en los asuntos, propios y exclusivos, del interior tenebroso, del planeta Tierra.
Y vivir, en el Espíritu, significa, el vivir pensando, en los asuntos, propios y exclusivos, de unas vidas eternas, de unos cosmonautas del Dios Trinidad, viajeros, libres e inmortales, por toda la Creación, y sus planetas, que tienen, su única casa permanente, en la Eternidad o Padre (La nada).
Vivir, en la carne, significa, por ejemplo, el tener una sexualidades, moduladas, por el interior tenebroso, del planeta Tierra (Mal), y por tanto, vivir en la carne, significa, el tener unas sexualidades, llenas, de ascos, repugnancias, odios, vergüenzas, vestidos, sabidurías ciegas, o pasiones, claudicaciones, enfermedades, etc., etc., etc.
Y vivir en el Espíritu, significa, el tener unas sexualidades, hechas por Dios, y por tanto, unas sexualidades, no moduladas, por el interior tenebroso del planeta Tierra, y por tanto, unas sexualidades, sin ascos, sin repugnancias, sin sabidurías ciegas, sin vergüenzas, sin vestidos, sin claudicaciones, sin enfermedades, etc., etc., etc.