La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Ya no vivo yo, sino, que Cristo, vive en mí.
¿Qué significa, el que Cristo, vive, dentro de una persona, cualquiera, hombre, o mujer?
Pues, que, el cuerpo físico, de esa persona, hombre, o mujer, el último día, de su estancia en el mundo (Planeta tierra), tras dormirse, muy profundamente, en el reino de los cielos, el cielo, y la eternidad (Diamante de dureza máxima = Eternidad), sin ningún dolor, de por medio, dejar de respirar, y dejar de latirle, el corazón, transitoriamente, se volverá invisible, en ese mundo, y visible, de nuevo, tal vez, dentro de un ovni, donde, el cuerpo físico, de esa persona, volverá a respirar, y donde volverá a latirle, su corazón, de nuevo.
Y por tanto…¿Qué debe de hacer, esa persona, en la cual, habita, Cristo?
Pues, dos cosas:
1ª Dedicarse, a sufrir, lo justo, y necesario, para, terminar de redimirse.
2º Tratar de limpiar, a su vida, y a la vida, de su prójimo, de toda impureza, proveniente, sin duda, de la influencia, del mal, del interior tenebroso, del planeta tierra.