La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Contemplar, al argumento de un sueño, con los ojos físicos.
Cuando, una persona, contempla, con sus ojos físicos, por ejemplo, a una montaña, a un pedrusco, a un diamante, a una piedra preciosa, a un trozo de metal, a un trozo de madera, a un pino, a un olivo, o algún arbusto, contempla, a unos seres, completamente dormidos, poseedores, de unos sueños, más, o menos, felices, pero que carecen, por completo, de una vigilia.
Y por tanto, esa persona, contempla, con sus ojos físicos, a los argumentos, de unos sueños, más, o menos felices, que son, tanto más felices, cuanto, más duros o implosivos, sean, esos objetos.