La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
De la vida dormida, a la vida despierta.
Es decir, del diamante, al mineral, y del mineral, al vegetal.
Sucede pues, por tanto, que un planeta, como la Luna, por ejemplo, está hecho, básicamente, de una vida, mineral, muy dormida, que con el tiempo, tenderá a despertar, progresivamente, convirtiéndose, en por tanto, en una vida vegetal, que con el tiempo, tenderá a despertar, convirtiéndose, en una vida acuática, animal, que con el tiempo, …etc., etc., etc.
Es decir, esto significa, que no existe, ningún planeta del Cosmos, que carezca de vida, en su interior, sencillamente, porque, absolutamente, todo el Cosmos, es un gran ser vivo, todo él, pero cuya vida, bien, puede estar, dormida (Vida mineral, y vida vegetal), o bien, puede estar despierta (Vida animal).
Lo que los biólogos, denominan, actualmente, como ausencia de vida, en un planeta, es en realidad, una ausencia de vida animal, o una ausencia, de vida despierta, en ese planeta, ya que, esos biólogos, tienden a confundir, erróneamente, a la vida dormida (Vida mineral), con una ausencia total, de vida, en otras palabras, ocurre, que los biólogos actuales, confunden, a la vida dormida, con la vida muerta.