La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La resurrección del cadáver de un animal.
Cuando, un animal, enferma, y muere, lo único, que ha ocurrido, en realidad, es, que algo, completamente vivo, del Cosmos (¡¡¡Todo el Cosmos, está vivo, completamente!!!), y que poseía, una cierto grado de dureza, se ha reblandecido, convirtiéndose, en algo, que continúa siendo duro, parcialmente (El espíritu de ese animal, fallecido, o la vida onírica, de ese animal fallecido), y algo muy blando, o muy despierto, que es el cadáver, de ese animal.
Y por tanto, la única diferencia esencial, que existe, entre, un animal, vivo, y el cadáver, de ese animal, ya fallecido, es solamente, un cierto grado, de dureza-blandura, y por tanto, la única diferencia, que existe, entre el cadáver de un animal, y ese animal, ya resucitado, de nuevo, es un cierto endurecimiento, solidificación, o dormición, del cadáver, de ese animal, más o menos, pronunciado, que se puede lograr, perfectamente, en un laboratorio, por medio, de la solidificación, generada, por la Implosión, creciente, asociada, a una estructura tetraédrica, buscando incansable, al su geometría, 100 % perfecta (Dios Trinidad), del cadáver, de ese animal.
Es decir:
[Animal muerto (Algo muy blando)] + [Implosión (Tetraedro, buscando su perfección geométrica) (Solidificación armoniosa, y homogénea)] = [Animal resucitado, de nuevo (Algo, solidificado, o algo endurecido, de nuevo)].
¡¡¡Y el espíritu, de todo esto, es algo, completamente similar, en todo, al salado, de un muslo de cerdo, para convertirlo, en un jamón, de una vida, duradera, o bien, al salado, de unas anchoas, para realizar, unas conservas, duraderas!!!