La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El culto al nombre de Dios.
Es el culto, a una vida humana, totalmente libre ya, de toda influencia, sobre ella, de las estrellas, en combustión, o mal, de la Creación.
Y por tanto, el culto al nombre de Dios, es el culto, a una vida humana, incorruptible, eterna, o inmortal, hecha, solamente, de la eterna juventud humana, la eterna adolescencia humana, y la eterna niñez humana.
Y por tanto, el culto al nombre de Dios, es el culto, a una sexualidad humana, libre ya, de toda influencia perniciosa, de los orines-excrementos, generados exclusivamente, por las estancias de las personas, dentro de unos planetas, como el planeta Tierra, y por tanto, el culto al nombre de Dios, es el culto, a una sexualidad humana, libre ya de ascos, vergüenzas, vestidos, y demás pasiones negativas.
Y por tanto, el culto, al nombre de Dios, es el culto, a una vida eterna de cosmonautas, huida del mal, o huida del mundo (Planeta Tierra), y completamente libre, de cualquier defecto, o mal, es decir, una vida humana, hecha de un 100 %, de bien, y un 0 % de mal.
Es decir, el culto al nombre de Dios, es el culto, a una vida eterna, humana ya, sin pecado original, alguno, o una vida humana, completamente libre ya, de toda influencia del timo de satanás.
Y por tanto, el culto, al nombre de Dios, es el culto, a la libertad de Cristo, o bien, es el culto, a la libertad gloriosa, de los Hijos de Dios, y de las Hijas de Dios, dentro de toda la Creación.
Y por tanto, el culto, al nombre de Dios, es también, el culto, al fin del mundo, o es el culto, a la finalización, de la estancia humana, en el planeta Tierra.