La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La ley de Moisés, en su verdadero contexto.
La ley de Moisés, fue dada, a unas personas, que acababan, de atravesar, el sufrimiento redentor, de una vida, desértica, extremadamente dura, y que, esperaban, por tanto, sus salvaciones, o sus raptos, a los interiores de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis tetraédricos (Todos estuvieron, bajo las Nubes, Carros de fuego, u ovnis piramidales), que los conducirían, a todos ellos, a la Tierra Prometida, del sueño eterno, del Reino de los cielos, el cielo, y la eternidad.
Y por tanto, la ley de Moisés, les fue dada, a estas personas, como, una fe, en un cierto asunto, que les conduciría, a estas personas, a sus futuras salvaciones, o a sus futuras, liberaciones, de sus muertes cadavéricas.
Y por tanto, la persona, que practicara, la ley de Moisés, en el futuro, automáticamente, sería salvada, de su muerte cadavérica, por medio, de esa ley, es decir, VIVIRÍA, tras volverse invisible, en el mundo, y viajaría, por tanto, completamente, sana y salva, a la Tierra Prometida, en los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, de Dios.
Pero, esta contextualización de la ley de Moisés, unida indisolublemente, a la salvación, de la muerte cadavérica, del pueblo judío, con el tiempo, se perdió, pasando al olvido general, y después, la ley de Moisés, pasó a estar, completamente separada, o completamente ajena ya, a esa salvación, de la muerte cadavérica, del pueblo judío, original….
Y por tanto, los fariseos, del tiempo, de Jesucristo, practicaban, una ley de Moisés, que no tenía, nada que ver ya, con su único, sentido original, es decir, con el sentido, de la liberación de la muerte, del pueblo judío.
Pero, para volver, al verdadero, y único sentido, salvador de la muerte cadavérica, de la ley de Moisés, siempre, ha habido, y siempre, habrá tiempo, de manera, que aquellos judíos, que guarden la ley de Moisés, para en el futuro, librar, a sus vidas, de sus muertes cadavéricas, pues, esa ley, de Moisés, las librará a estas personas, de sus muertes cadavéricas.